Óxido de viejo, de no cuidarse, óxido rojo de desidia, del salitre movido por el viento, de conversaciones vanas y esperas inútiles viendo pasar el tiempo, tan altanero.
domingo, 11 de julio de 2010
Herrumbre
Óxido de viejo, de no cuidarse, óxido rojo de desidia, del salitre movido por el viento, de conversaciones vanas y esperas inútiles viendo pasar el tiempo, tan altanero.
jueves, 8 de julio de 2010
Desajustes
lunes, 5 de julio de 2010
Dejadez
¡Qué abandono! Ya no mancha el barro mi suela y mi empeine. Me apoyo en el rincón para no caerme, en el hueco profundo de la piedra firme calentada por el sol de todo el día. Pasa nuestra vida lejos del agua salada, del suelo de la barca o del rocío del césped, quietas, sin ruido de pisadas, sin el eco del mar ni la opresión del ser que se adentra en nosotras. Tan dañino, a veces.
jueves, 1 de julio de 2010
Rutinas
lunes, 28 de junio de 2010
Fragilidad engañosa
Foto:
Quica Valls
Quica Valls

La dulce amapola de un rojo intenso, no acorde son su frágil naturaleza, de hojas delicadas que casi se desprenden con solo rozarlas y amenazada según hombres expertos, resiste en la montaña ajena a su poder de seducción; todos querrían tocarla, arrancarla para un lucimiento efímero, destinarla a pócimas para niños que conducen a bellos y tranquilos sueños. En su puesto de vigía resiste el paso del tiempo. El peligro ha tejido una coraza para preservarla del ataque mortal de los destructores guerreros negros.
miércoles, 23 de junio de 2010
Soledad
Foto:
Quica Valls
Vaya, me han descubierto; y yo, que estaba aquí disfrutando de mi soledad solo interrumpida por murmullos desconocidos, huellas de caminantes solitarios, ruidos de tractor de vez en cuando , el desperezar mañanero de las flores o el baile de esas rubias que no dejan de contonearse para atraer al viento. No deja de asombrarme que a pesar de mi edad aún alguien me dedique algún piropo. Y es que los años también tienen tanto encanto como mis arrugas sinuosas que no paran de ascender y mirar al cielo.
Desde hace años en mi centro, colocan pequeñas casitas habitadas por seres inertes, callados. Pero estos, no molestan.
Quica Valls

Vaya, me han descubierto; y yo, que estaba aquí disfrutando de mi soledad solo interrumpida por murmullos desconocidos, huellas de caminantes solitarios, ruidos de tractor de vez en cuando , el desperezar mañanero de las flores o el baile de esas rubias que no dejan de contonearse para atraer al viento. No deja de asombrarme que a pesar de mi edad aún alguien me dedique algún piropo. Y es que los años también tienen tanto encanto como mis arrugas sinuosas que no paran de ascender y mirar al cielo.
Desde hace años en mi centro, colocan pequeñas casitas habitadas por seres inertes, callados. Pero estos, no molestan.
viernes, 18 de junio de 2010
La partida de José Saramago
Viaje de noche
1981
pigmentos y acrílico
sobre tela
Albert Rafols
Casamada
" No es verdad. El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración...El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje. "
José Saramago
Viaje en Portugal (fragmento)
1981
pigmentos y acrílico
sobre tela
Albert Rafols
Casamada

" No es verdad. El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración...El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje. "
José Saramago
Viaje en Portugal (fragmento)
miércoles, 16 de junio de 2010
Subida
Fotos:
Quica Valls



Tarde de dorados movidos por la brisa, verdes, marrones, algún toque violeta, rojo de la humilde y frágil amapola, tierra blanda, paredes de roca blanca inmensa y majestuosa, agujero de negro misterio donde acaban las hormigas gigantes con su pesada carga en perfecto paralelismo con otra línea de insectos presurosos a la búsqueda de restos de vida ; abajo, la hondonada adornada de toques azulados, mares amarillos de espigas que se mecen, blancos de las casas de cal y rojos de tejados consistentes, una torre de iglesia con un reloj doblado en una esquina desafía la redondez visual del tiempo. Arriba el cielo, vigilante, salpicado por nubes que juegan a cambiar de forma y el sol abrasador intentando imponer su tiranía. Aún huele a campo a limpio.Esta noche hay luna llena.
Quica Valls




Tarde de dorados movidos por la brisa, verdes, marrones, algún toque violeta, rojo de la humilde y frágil amapola, tierra blanda, paredes de roca blanca inmensa y majestuosa, agujero de negro misterio donde acaban las hormigas gigantes con su pesada carga en perfecto paralelismo con otra línea de insectos presurosos a la búsqueda de restos de vida ; abajo, la hondonada adornada de toques azulados, mares amarillos de espigas que se mecen, blancos de las casas de cal y rojos de tejados consistentes, una torre de iglesia con un reloj doblado en una esquina desafía la redondez visual del tiempo. Arriba el cielo, vigilante, salpicado por nubes que juegan a cambiar de forma y el sol abrasador intentando imponer su tiranía. Aún huele a campo a limpio.Esta noche hay luna llena.
viernes, 11 de junio de 2010
El escondite perfecto
Foto:
Quica Valls
Tanta es la perfección de ese ser negro, redondeado en sus partes divididas que no parece de este planeta; paciente y diligente se arrastra por el suelo ejecutando su labor con precisión; dicen que puede soportar un peso muy superior al suyo. Sólo hemos visto el comienzo del escondite, un agujero negro de perfecta redondez y tamaño adecuado para guardar su pesada carga. Adivinaremos las galerías y laberintos que bajo tierra deben esconder muchos secretos; dicen que ahí reina una perfecta organización. Esas hormigas que veíamos de niños en la puerta de nuestra casa junto a la losa roja del tranco, hoy seguro se extrañaban de nuestra presencia en el hermoso paisaje de la montaña sorpresa; aquí estamos, ellas y nosotros, solos, casi perdidos
Quica Valls

Tanta es la perfección de ese ser negro, redondeado en sus partes divididas que no parece de este planeta; paciente y diligente se arrastra por el suelo ejecutando su labor con precisión; dicen que puede soportar un peso muy superior al suyo. Sólo hemos visto el comienzo del escondite, un agujero negro de perfecta redondez y tamaño adecuado para guardar su pesada carga. Adivinaremos las galerías y laberintos que bajo tierra deben esconder muchos secretos; dicen que ahí reina una perfecta organización. Esas hormigas que veíamos de niños en la puerta de nuestra casa junto a la losa roja del tranco, hoy seguro se extrañaban de nuestra presencia en el hermoso paisaje de la montaña sorpresa; aquí estamos, ellas y nosotros, solos, casi perdidos
sábado, 5 de junio de 2010
Mal de amores
Negro más blanco
óleo
Adolph Gottliieb
Centro de Arte Museo
Reina Sofía
Tras el tratamiento a que fue sometida por manos expertas la dama se internó en un laberinto húmedo y oscuro que la acogió con alegría, se deslizó hacia sitios inaccesibles y secretos donde impuso un desorden a veces necesario transformando a su anfitrión en un dios locuaz, alegre y comunicativo, más sensible a la música y a las sensaciones carnales incluso a las demostraciones de cariño que en él eran algo escaso e infrecuente.Por eso, le extrañó cuando un señor de bata blanca lo citó para reconstruirle el tabique nasal y otro, le comunicó que sufría de alucinaciones recetándole más drogas de las que nunca llegó a consumir.
óleo
Adolph Gottliieb
Centro de Arte Museo
Reina Sofía

Tras el tratamiento a que fue sometida por manos expertas la dama se internó en un laberinto húmedo y oscuro que la acogió con alegría, se deslizó hacia sitios inaccesibles y secretos donde impuso un desorden a veces necesario transformando a su anfitrión en un dios locuaz, alegre y comunicativo, más sensible a la música y a las sensaciones carnales incluso a las demostraciones de cariño que en él eran algo escaso e infrecuente.Por eso, le extrañó cuando un señor de bata blanca lo citó para reconstruirle el tabique nasal y otro, le comunicó que sufría de alucinaciones recetándole más drogas de las que nunca llegó a consumir.
sábado, 29 de mayo de 2010
Su último concierto
Abrazo
Mariona Brines
2001
acrílico sobre tela
Mariona Brines
2001
acrílico sobre tela

Aún le envolvía un halo de vida, miraba al suelo, las manos temblorosas, la voz quebrada, el cuello doblado como si le costara sostener la cabeza, guitarras y baterías acompañando a la potente voz del otro cantante.
Algo le removió por dentro, el sonido de sus rotas cuerdas vocales salió, como si nada. Silencio. Solo un eco del pasado. El espectador tocaba el sufrimiento.
De pronto, el milagro de sus compañeros acompañando al futuro cadáver, arropándolo con sus voces, sus instrumentos, su apretado abrazo musical.
Algo le removió por dentro, el sonido de sus rotas cuerdas vocales salió, como si nada. Silencio. Solo un eco del pasado. El espectador tocaba el sufrimiento.
De pronto, el milagro de sus compañeros acompañando al futuro cadáver, arropándolo con sus voces, sus instrumentos, su apretado abrazo musical.
viernes, 21 de mayo de 2010
Perfume traidor
Araña
escultura en acero
Louise Bourgeois
Cuando el olor a mandarina inunda la habitación piensa en qué sádico momento colocaron el recipiente de cristal que reseca mucosas, lágrimas, y disimula los malos aromas del tabaco; hasta los mosquitos se enamoran de su color luminoso o se espantan con el reflejo de sus alas casi rotas en el cristal, aumentadas de tamaño cuando se acercan a la bola mágica. Mientras, la araña amarillenta se arrastra con prisa y desorientada por la pared donde tejió su perfecta red ahora destrozada, desaparecida por el ímpetu de la bayeta asesina, buscando un lugar donde tejer su mortal trampa.
escultura en acero
Louise Bourgeois

Cuando el olor a mandarina inunda la habitación piensa en qué sádico momento colocaron el recipiente de cristal que reseca mucosas, lágrimas, y disimula los malos aromas del tabaco; hasta los mosquitos se enamoran de su color luminoso o se espantan con el reflejo de sus alas casi rotas en el cristal, aumentadas de tamaño cuando se acercan a la bola mágica. Mientras, la araña amarillenta se arrastra con prisa y desorientada por la pared donde tejió su perfecta red ahora destrozada, desaparecida por el ímpetu de la bayeta asesina, buscando un lugar donde tejer su mortal trampa.
jueves, 13 de mayo de 2010
Un encargo extraño
Disección del cuerpo
femenino
Leonardo da Vinci
1510
dibujo
femenino
Leonardo da Vinci
1510
dibujo

Sonó el timbre. Su corazón, sobresaltado, latió más rápido. Algún anciano de la familia quizá se habría puesto enfermo. En pijama y con aspecto penoso abrió la puerta temiendo lo peor. Recibido el recado se quedó más tranquilo. Mañana tendría que madrugar, dirigirse a la plaza de abastos para llevar a cabo una importante misión.
Lucía hermoso el mercado por la mañana , la mercancía expuesta con exquisito cuidado: verduras, frutas, flores, pescados casi vivos, carnes de aspecto brillante; preguntó, nadie sabía nada o le indicaban vagamente donde encontraría lo que buscaba. Tras varios intentos frustrados vio el puesto objeto de su deseo; una serie de vísceras frescas se exhibían sin pudor: hígados, riñones, criadillas, junto a orejas, patas y rabos de cerdo; en un rinconcito, casi oculto, divisó el ansiado corazón objeto de su encargo, grande, rojo oscuro, entero y cubierto por una capilla de grasa que sobarían y romperían los estudiantes para descifrar sus ocultos secretos
Aquella mañana aumentó considerablemente la venta de corazones en distintos puntos de la ciudad.
Lucía hermoso el mercado por la mañana , la mercancía expuesta con exquisito cuidado: verduras, frutas, flores, pescados casi vivos, carnes de aspecto brillante; preguntó, nadie sabía nada o le indicaban vagamente donde encontraría lo que buscaba. Tras varios intentos frustrados vio el puesto objeto de su deseo; una serie de vísceras frescas se exhibían sin pudor: hígados, riñones, criadillas, junto a orejas, patas y rabos de cerdo; en un rinconcito, casi oculto, divisó el ansiado corazón objeto de su encargo, grande, rojo oscuro, entero y cubierto por una capilla de grasa que sobarían y romperían los estudiantes para descifrar sus ocultos secretos
Aquella mañana aumentó considerablemente la venta de corazones en distintos puntos de la ciudad.
jueves, 6 de mayo de 2010
Rafael Gadea
Toro
Óleo
sobre lienzo
Los colores del
verano al
atardecer
Técnica mixta
sobre lienzo
Felino
Técnica mixta
sobre cartulina
Copa de licor con
aceituna
Óleo sobre lienzo

Rafael Gadea expone su obra en el Centro de Arte Museo del Almería.
La foto es de Carlos Pérez Siquier
" El artista debe mostrarse ciego ante las formas reconocidas o no reconocidas, sordo a las enseñanzas y los deseos de su tiempo. Sus ojos atentos deben dirigirse hacia su vida interior y su oído prestar únicamente atención a la necesidad interior. Entonces sabrá utilizar con la misma facilidad tanto los medios permitidos como los prohibidos. Este es el único camino para expresar la necesidad mística".
Vasili Kandinsky
Óleo
sobre lienzo

Los colores del
verano al
atardecer
Técnica mixta
sobre lienzo

Felino
Técnica mixta
sobre cartulina

Copa de licor con
aceituna
Óleo sobre lienzo


Rafael Gadea expone su obra en el Centro de Arte Museo del Almería.
La foto es de Carlos Pérez Siquier
" El artista debe mostrarse ciego ante las formas reconocidas o no reconocidas, sordo a las enseñanzas y los deseos de su tiempo. Sus ojos atentos deben dirigirse hacia su vida interior y su oído prestar únicamente atención a la necesidad interior. Entonces sabrá utilizar con la misma facilidad tanto los medios permitidos como los prohibidos. Este es el único camino para expresar la necesidad mística".
Vasili Kandinsky
sábado, 1 de mayo de 2010
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