jueves, 28 de mayo de 2015
miércoles, 22 de abril de 2015
JAVIER HUECAS EN LA SALA ARTE21 19 de marzo al 30 de abril de 2015
jueves, 5 de marzo de 2015
PEPA SATUÉ EN LA SALA ARTE21
EL CANTO DE LA LÍNEA
6 de febrero al 14 de marzo 2015
"Tan exacto como el límite donde se apaga nuestra voz,
o el arco que dibujamos con los brazos,
es la distancia a la que llegan los secretos"
el poema es de Beatriz Blanco
jueves, 1 de enero de 2015
Feliz 2015
Llamar al pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que pide;
reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
beber y en la embriaguez asir la vida,
bailar el baile sin perder el paso...
Del poema
La vida sencilla
de Octavio Paz
lunes, 3 de noviembre de 2014
desafinado LOLA VALLS
23 Oct. a 29 Nov 2014 Almería
ARTE21 Espacios de Arte
Es bello lo que brota de la necesidad anímica interior. Bello será lo que sea interiormente bello.
Wassily Kandinsky
Hybris
En la cima, la nada
pero todo se arriesga por la cima
del amor o del arte.
El poema es de Aurora Luque
lunes, 30 de junio de 2014
Tinta roja
Anda con cautela, a escondidas, en el laberinto de piedra.Teme perderse en el horror, en la memoria de los muertos. Invoca a la vida mientras las lágrimas se deslizan por el rostro adolescente. Escribe temblorosa en las columnas un mensaje esperanzado. Entre la muerte anda, llamando a su amor
23 mensajes de amor sobre las columnas de Mauthausen
La foto es de Guillermo Méndez de su blog FugaZes
sábado, 24 de mayo de 2014
Atadura
Y ahora que los alfileres dorados empiezan a oxidarse y el
tul puro amarillea, huye con los pies descalzos, la cabeza fría, el corazón
encogido, rompiendo el bastidor que le apretaba la carne hacia montañas más
altas donde desplegar sus alas
maltrechas, ensangrentadas, buscando en el cielo la libertad perdida.
Aracné
obra de Carmen Sicre
sábado, 19 de abril de 2014
Líneas rotas
Esa tarde la línea recta, limpia, sin desvío alguno, se rompió
en un instante. El sol acarició su cara, abrió los puños lentamente;
relajado por el fluir del agua de la
antigua fuente, él, cogió el pan que había sobre la mesa desmenuzándolo para dar
de comer a los gorriones hambrientos. En un segundo se multiplicaron. Escondidos,
esperaban el momento adecuado para revolotear alrededor de las migas, abalanzarse sobre ellas. El
gesto del hombre, inusual, extraordinario,
fue interrumpido bruscamente cuando una cámara grababa su acción. Escondió
las manos. No podía exhibir la faceta
oculta, su gesto de debilidad; pero yo lo vi y no salía de mi asombro.
Cuando le miré de reojo, el otro ya
había vuelto. Ahora, todo está en orden.
Los pájaros
óleo sobre tela
Georges Braque
1960
martes, 18 de marzo de 2014
Día de silencio
Era sábado. Se asomaron al balcón. Vieron
una figura vestida de negro con las manos cruzadas sobre el pecho; caminaba con
pasos rápidos, acompañada de un monaguillo tocando una campanilla. Hoy, la
calle se veía extraña. Los niños
salieron a jugar. Al ver la madera con un cristo dorado, apoyada en la pared
encalada, los ojos infantiles adivinaron
que algo grave había pasado aquella mañana. Tocaron la tabla apoyada junto a la
reja. Tras el hierro, descubren un cuerpo
dentro de una caja, sobre la mesa, hinchado, enorme, completamente
rígido, rodeado de velas encendidas, temblorosas. Alrededor del cadáver, un grupo de mujeres
sentadas, vestidas de negro, emitían
extraños sonidos en un idioma que no conocían; una decía algo, otras
contestaban.
Era la primera vez que veían un muerto. Indiferentes,
volvieron a sus juegos. Una mujer salió de la casa pidiendo a voces un poco de respeto.
El silencio y el calor abrasador se instalaron en el aire hasta las cinco de la tarde.
Luego, un coche rarísimo, negro, adornado con coronas de flores aparcó junto a la puerta. Entonces, sacaron la caja, ahora cerrada, para depositarla cuidadosamente dentro del vehículo.
Cuando lo vieron alejarse lentamente, los niños respiraron aliviados; ahora, sobre la calle polvorienta y seca se desliza una pelota de alegres colores.
Solar con juegos
1950
Fotografía de Francesc Catalá Roca
jueves, 13 de febrero de 2014
Eclipse
Toma la tela entre sus dedos; la frota suavemente, parece
estar viva, emite una luz azulada.
Ahora, él es un caballero vestido con
decencia. Ella, subida sobre el escalón del portal parece más alta. Desde
allí, le ve postrado a sus pies, pequeño, insignificante.
El agua de la fuente llena el espacio
de un agradable sonido.
Mirándole desde arriba, piensa que el tiempo no ha borrado
la sonrisa infantil ni el aire pícaro que le daba un aspecto equivocado. En la
calle, voces, personas que vienen y van sin rumbo, miradas curiosas,
disimuladas. Ellos, aislados en la burbuja azul, se hacen invisibles,
vuelven a la adolescencia, a aquella calle llamada antiguamente de la seda; hoy, sus cuerpos se elevan hacia el cielo negro, misterioso, refugio de soledades.
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