Manuel Jesús Salgado
Ribeiro
Acrílico sobre papel

Incide el bisturí en la carne blanca; una gota de sangre escapó de la herida resbalando lentamente por el sinuoso perfil de su cuerpo. Le advirtieron que tanta generosidad era peligrosa, que la sangre regalada se agotaría; hay vampiros acechando en la puerta del hueco para saciar su sed y su ansia siempre insatisfecha.Ya no queda nada.