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sábado, 19 de abril de 2014

Líneas rotas


Esa tarde la línea recta, limpia, sin desvío alguno, se rompió en un instante. El sol acarició su cara, abrió los puños lentamente; relajado por el fluir del agua de la antigua fuente, él, cogió el pan que había sobre la mesa desmenuzándolo para dar de comer a los gorriones hambrientos. En un segundo se multiplicaron. Escondidos, esperaban el momento adecuado para revolotear alrededor  de las migas, abalanzarse sobre ellas. El gesto del hombre, inusual, extraordinario,  fue interrumpido bruscamente cuando una cámara grababa su acción. Escondió las manos. No podía exhibir la faceta  oculta, su gesto de debilidad; pero yo lo vi y no salía de mi asombro. Cuando le miré de reojo,  el otro ya había vuelto. Ahora, todo está en orden.

 
 
Los pájaros
óleo sobre tela
Georges Braque
1960 
 

martes, 18 de marzo de 2014

Día de silencio


Era sábado. Se asomaron al balcón. Vieron una figura vestida de negro con las manos cruzadas sobre el pecho; caminaba con pasos rápidos, acompañada de un monaguillo tocando una campanilla. Hoy, la calle se veía extraña.  Los niños salieron a jugar. Al ver la madera con un cristo dorado, apoyada en la pared encalada,  los ojos infantiles adivinaron que algo grave había pasado aquella mañana. Tocaron la tabla apoyada junto a la reja. Tras el hierro, descubren un cuerpo  dentro de una caja, sobre la mesa, hinchado, enorme, completamente rígido, rodeado de velas encendidas, temblorosas.  Alrededor del cadáver, un grupo de mujeres sentadas, vestidas de negro,  emitían extraños sonidos en un idioma que no conocían; una decía algo, otras contestaban.
Era la primera vez que veían un muerto. Indiferentes, volvieron a sus juegos.
Una mujer salió de la casa pidiendo a voces un poco de respeto.
El silencio y el calor abrasador se instalaron en el aire hasta las cinco de la tarde.
Luego, un coche rarísimo, negro, adornado con coronas de flores aparcó junto a la puerta. Entonces, sacaron la caja, ahora cerrada, para depositarla cuidadosamente dentro del vehículo.
Cuando lo vieron alejarse lentamente, los niños respiraron aliviados; ahora, sobre la calle polvorienta y seca se desliza una pelota de alegres colores.
 
 
Solar con juegos
1950
Fotografía de Francesc Catalá Roca 

sábado, 4 de abril de 2009

Libros

La lectura y la muerte
del soldado
Ciuco Gutiérrez,2004
copia lambda sobre papel
negativo de 1963
Museo Nacional Centro
de Arte Reina Sofía



Viejos libros,habladme de la manos jóvenes que os acariciaron, de los ojos cansados que os miraban buscando respuestas. ¿Qué contempláis desde la quietud de ese mueble?; ¿cuántos secretos guardáis?; ¿qué ilusiones alimentasteis?; ¿qué manos os acariciarán de nuevo?; ¿a quién consolareis?.

jueves, 5 de febrero de 2009

escalera oficial

Los niños se deslizaban boca abajo arrastrándose por esta escalera, milagrosamente nunca les pasó nada.
Otros usos: jugar a los cromos, espiar a los vecinos del bajo a través de una ventana con cristal que había en el segundo tramo, mirar dentro de una enorme bola de vidrio amarillo que adornaba el pasamanos .

escalera de caracol

Dividía la casa en dos, planta baja y alta además de tener acceso a la terraza; convertida en escondite ocasional durante los bombardeos, sus padres no querían ir al refugio oficial, dicen que allí, morían muchas personas por las aglomeraciones.

el carretero

Cuando vivía en el cortijo, durante la guerra, dice que subía monte arriba corriendo a esperar que pasara un vecino con un carro, porque siempre le daba un trozo de pan.

Patatas

Recién terminada la guerra civil, aún era una niña, recordaba un viaje en tren a Madrid con un tío suyo . Al bajar al andén su pariente le preguntó que llevaba en los bolsillos,"patatas",contestó la niña, "se las he cogido a aquella señora del cesto, pero no se lo digas."