viernes, 5 de marzo de 2010

Dibujo


En el comedor de la asociación de vecinos, la grasa se pegó a la pared, perfecta simbiosis de color amarillento. Dibujó con un bolígrafo barato lo que no decían las palabras, mujeres que amó y ama, sufridas o felices en el presente; la mujer, que siempre deseó hoy la tiene en su regazo; ya su mano no vacila y la tinta fluye sola, hay certeza en la línea de su obra casi infantil aunque él no lo sabe. Hasta el doblez de la ajada servilleta lo realiza con delicadeza para no lastimar la frágil imagen.

2 comentarios:

Alberto dijo...

La ternura en de garabato en el papel

bambu222 dijo...

Alberto,ternura, sencilla y sin mucho ruido,casi imperceptible como es este sentimiento.Besos.