jueves, 13 de mayo de 2010

Un encargo extraño

Disección del cuerpo
femenino
Leonardo da Vinci
1510
dibujo


Sonó el timbre. Su corazón, sobresaltado, latió más rápido. Algún anciano de la familia quizá se habría puesto enfermo. En pijama y con aspecto penoso abrió la puerta temiendo lo peor. Recibido el recado se quedó más tranquilo. Mañana tendría que madrugar, dirigirse a la plaza de abastos para llevar a cabo una importante misión.
Lucía hermoso el mercado por la mañana , la mercancía expuesta con exquisito cuidado: verduras, frutas, flores, pescados casi vivos, carnes de aspecto brillante; preguntó, nadie sabía nada o le indicaban vagamente donde encontraría lo que buscaba. Tras varios intentos frustrados vio el puesto objeto de su deseo; una serie de vísceras frescas se exhibían sin pudor: hígados, riñones, criadillas, junto a orejas, patas y rabos de cerdo; en un rinconcito, casi oculto, divisó el ansiado corazón objeto de su encargo, grande, rojo oscuro, entero y cubierto por una capilla de grasa que sobarían y romperían los estudiantes para descifrar sus ocultos secretos
Aquella mañana aumentó considerablemente la venta de corazones en distintos puntos de la ciudad.

3 comentarios:

Juanjo dijo...

Inquietante relato.Te deja con ganas de mas....como todo buen relato
Besos

sigma dijo...

El final lo has bordado,buen remate, suena precioso.

bambu222 dijo...

Bienvenido Juanjo.Bueno es un relatillo basado en algo totalmente
real,un encargo un poco surrealista.

Gracias Sigma, me animas mucho.Abrazo.