Saülo Mercader
óleo sobre papel hecho a mano
1989

Sentado en el suelo, junto a la tienda de alimentos selectos, contemplo el pasar de los días, de la belleza, de la fealdad a veces, de la miseria o de la opulencia, el ir y venir de los tranvías, el bamboleo del borracho, a los niños, a las colegialas de uniforme y calcetines altos, la velocidad del taxi viejo, los ojos tristes del perro abandonado; oigo el maullido de un gato mientras una mujer de negro arrastra los pies. Todos me miran, descarados o de reojo, unos avergonzados , otros con compasión, algunos con asco; la mayoría, cierra los ojos para no verme y yo, los miro a todos de frente para que no olviden que aquí en Lisboa vive el hombre elefante y que espero una moneda.
4 comentarios:
Impactante tu relato para un impactante cuadro
Besos
Sí, impactante y bello.
Juanjo,yo miré de reojo al personaje,era impactante como la realidad.Abrazo.
Laindefensiónaprendida,puede ser que las palabras nos ayuden a veces,a cambiar un poco la fealdad de lo real.Besos.
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