Hombre en la carretera, 1884,
(óleo sobre lienzo)
Museo Thyssen Bornemisza.

Llegó.Su regreso llenó de alegría la casa. El hombre lector, solitario y viajero aparece como si nada pasara en los intervalos que marcan sus ausencias; unas botellas de vino, tapas, unas copas acompañadas de risas, conversaciones interminables e interrogatorios, a veces atrevidos, intentando descifrar sus secretos, tan ocultos.
4 comentarios:
Saluda de mi parte al viajero lector, que creo que lo conozco.., y los misterios no creo que sean diferentes a los del resto de los mortales.Un beso.
Lo saludaré;Sigma, pienso que cada "mortal" esconde su misterio
particular.Abrazo oculto.
¿Quién es el viajero lector? No sabía que este fuera un blog de intriga y misterio.
Hola Fernando, el misterioso es un amigo de hace mucho tiempo que es reacio a confesar sus debilidades. Besos.
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